jueves, 7 de febrero de 2008

Y ahora el Viaducto

A cinco años de la tragedia, el estado Vargas vuelve a ser victima del descuido y la naturaleza. En enero de 2006 el viaducto 1 de la autopista Caracas, La Guaira se desplomó en gran parte, dejando parcialmente incomunicada la región. Este hecho no sólo afecto a los habitantes de ahí sino que las consecuencias de tal acontecimiento vino a afectar la economía del país, pues en estado Vargas está ubicado uno de los Puerto y Aeropuerto mas importantes del mismo, por donde se realizan grandes intercambios economicos, a este lugar llegan y salen miles de importaciones y exportaciones, que permiten el crecimiento y la satisfación de las necesidades de la población como tal.
Durante algun tiempo los varguenses tuvieron que soportar desesperante tráficos, para poder llegar a sus sitos de trabajo y para ser llegar a otras regiones del país las importaciones.

Se construyó una vía alterna, pero ésta no se daba basto. Todo esto trajo como consecuencia el desquiebre de la economía de dicho estado puesto que su mayor fuente de ingreso es el turismo y las actividades aduanales, pero una vez los habitantes demostraron su vigor y perseverancia para salir adelante ante tal tragedia.

Mi Experiencia



Quizás para mucho la tragedia de Vargas ha quedado en el pasado, pero para quienes la vivimos aún forma parte de nuestro presente, ya que nuestras vidas cambieron desde ese momento.

La noche del 15 de dicembre se desató la furia de la naturaleza, llenando de angustia a todos los que allí viviamos, es dificil expresar con palabras lo que senti en aquel momento, era desesperante saber si ivamos a tener la dicha de ver el amanecer, y mientras nos encontramos en un refugio mas de 50 familias, esperamos anheladamente la luz del día, pero cada segundo parecía una eternidad. Es indescriptible la fuerza de las aguas que se desataron por todos lados, el ruido producido por las piedras, arboles, casas y otros escombro, era como sentirte sumergido en aquel desastre y que sin saber se convertiría en el peor desastre natural de los últimos tiempos en Venezuela. Despertar el día 16 con la esperanza de ver a mis amigos, de encontrar en el mismo sitio mi casa, y a pesar de todo allí estaban aún, pero la tristeza no terminaba pues lo que antes era la calle de enfrente ahora era terriotorio de agua, palos, piedras inmensas y casa en ruina donde aún permanecían personas esperando ser rescatadas. No existían las arterias viales pues estas habían quedado a mas de tres metros bajo tierra, era casi imposible salir de aquel desastre, mas sin embargo mi mayor fortaleza en ese momento fue estar con toda mi familia, unidos tratando de sobrevivir. Para ese momento teníamos un nuevo mienbro en la familia un primo recien nacido que hoy en día lleva el nombre de Moises pues, a igual que el personaje biblico fue salvado de las aguas. En realidad en la familia habían muchos niños de brazo y no se encontraba alimento, especial para ellos. Por otro lado un mes antes de la tragedia mi papá había sufrido un accidente y todavía estaba combaleciente y tuvo que ser ingresado nuevamente en un centro clínico pues el lugar donde permaneciamos los demás miembros de la familia no era apto para él, creo que eso fue la parte mas dificil, ya que en el momento que fuimos rescatados tuvimos que dejar a mi papá en la Guaira porque el vehículo no estaba acondicionado para su estado de salud.

La ayuda llego a los tres días, y la familia empezó a separarse porque todos no podiamos irnos, las personas que lograron sacarnos de allí tuvieron que hacer varios viajes para poder trasladarnos, esas personas tuvieron que colocarle a su carro un aviso de Defensa Civil para poder ingresar al estado, ese día se podía observar la gente sin sentido común saqueando lo poco que quedaba, incluso artefactos electricos, que en realidad no se para que le servirían pues éste servicio estaba suspendido.

Quizás para los expertos ese fue un hecho que tenía que ocurrir en cualquier momento porque cayeron todas las precipitaciones que debía caer en todo el territorio durante todo un año, pero particularmente me he preguntado si eso no fue una manera de Dios manifestarse, para que nos dieramos cuenta que no estabamos apreciando su gran creación, y estamos abusando de ella.

La tragedia me dejo grandes aprendizajes en vida, y uno de ellos fue amar con pasión mi vida, virvir todos los días con intensidad pero sobre todo amar a mi familia.

Hoy es sólo un triste recuerdo, una lección de vida, y agredecida le estoy a Dios y a las personas que arriesgaron sus vidas para salvar la de mi familia. Dios me dio una segunda oportunidad para conocer gente maravillosa, gente que ha llenado y alimentado con conocimiento, sastifaciones mi nueva vida, pero sobre todo me dio el regalo de ser madre de un angelito que se ha convertido en mi mayor inspiración, en el amor mas grande de vida.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Desplome del Viaducto


Los habitantes de la ciudad de Caracas, capital de Venezuela, disponen de distintas rutas para arribar al Litoral Central del país, una importante región para el sector turístico y comercial que alberga el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, conocido también con el nombre de Aeropuerto de Maiquetía, el Puerto de La Guaira, puerta para importaciones y exportaciones de carácter comercial, además de complejos habitacionales que han convertido a la localidad en una ciudad dormitorio de la capital venezolana.Sin duda, la más expedita de estas vías de comunicación es la Autopista Caracas - La Guaira, o al menos así fue hasta los primeros días de enero de 2006 cuando la falta de mantenimiento y prevención ante el paso de los años y otros factores sociales y ambientales dieron lugar al colapso del Viaducto 1 de la vía, un imponente arco de concreto de aproximadamente trescientos metros de largo, en otrora orgullo del ambicioso programa de infraestructura promovido por el dictador Marcos Pérez Jiménez, en el poder desde el año 1952 hasta enero de 1958, cuando fue separado del poder por un golpe cívico militar tras el descontento popular ocasionado por las intenciones del dictador de perpetuarse en el poder a través de un plebiscito.

Viaducto de la Guaira

El nuevo tramo de esta importantísima arteria vial es mucho más largo que el antiguo derrumbado el 19 de marzo de 2006. Es una estructura mixta continua (acero-concreto), apoyada sobre monocolumnas, con una longitud, en línea recta, de 800 metros, con luces (distancia entre columnas) de 65, 110 y 75 metros y un ancho de 22,40 metros suficientes para soportar dos canales en sentido Caracas-La Guaira y otros dos canales en sentido La Guaira-Caracas con sus respectivos hombrillos para emergencias.
Con un costo total de 168 millardos de bolívares según informó el ministro de finanzas, Rodrigo Cabezas, el tramo alterno del viaducto Caracas–La Guaira fue inaugurado por el presidente de la república en un corto acto de 47 minutos, inusual por demás, ya que el desorden y la ruptura de los anillos de la seguridad presidencial provocados por la multitud no permitió que el mandatario pronunciara las palabras que tenía previstas, por lo que la cadena nacional fue suspendida abruptamente

Una reflexión para Vargas

http://www.youtube.com/watch?v=Q8r_iUEZqik

Lo que dicen los Expertos

Si juntan ese recuerdo con lo de las fotos aéreas, tienen que concluir que esas piedras bajaron de la montaña, y que ese gran plano inclinado del abanico, no podía tener otro origen que no fuese la montaña. Es lógico que esas grandes rocas bajaron de la montaña, y que sólo pudieron provenir de un gran fenómeno erosivo, que no pudo ser gradual, sino violento y masivo. El punto es que estos fenómenos ocurren en lapsos de tiempo de evolución geomorfológica. Desde que la sierra de El Ávila emergió y llegó a su más alto nivel, ha estado sometida a estos procesos de erosión masiva, que le han dado su aspecto actual. Incluso, el valle de Caracas ha sido creado por el relleno que estos violentos procesos erosivos han echado sobre la falla geológica que atraviesa el valle. Estos son fenómenos que ocurren en escalas de tiempo geológico, no en escalas de tiempo humano. Si fueran dentro de nuestra escala de tiempo hace tiempo que ya habríamos presenciado varias de estas avalanchas, y de hecho, no ha sido así. Desde los tiempos de Francisco Fajardo, cuando fundó Caraballeda, en el siglo XVI, no han habido registros de estos fenómenos de gran escala. Por tanto podemos suponer, en principio, que al menos no ocurría uno así desde hace casi 500 años.